Un arnés no es un collar
Un collar concentra todo el jalón en un punto: el cuello. En un perro grande y tranquilo puede no pasar nada en años; en uno pequeño que se emociona con cada moto que pasa, el colapso traqueal es un problema conocido. El arnés reparte esa fuerza en el pecho y los hombros.
Cómo saber si le queda bien:
- Dos dedos entre la cinta y el cuerpo. Ni más, ni menos.
- Que no roce la axila: ahí aparece la herida que nadie ve hasta que es grande.
Vendemos ocho arneses, y también collares.
Si tu perro tose seco cuando jala, o se ahoga al emocionarse, coméntaselo a tu veterinario.